Lluvia. Con mis pies lleno de barro subi hacía cualquier casa sin saber dónde Diablo estaba, las señoras se han convertido en viejas sabias y preguntan: Muchacho, ¿donde Diablos andas?
Y yo aquí muriendo de a poco, escribiendo alguna oración solo digo : Aqui.
Solo soy consciente del barro pegado en mis pies y el mugre incrustado en mis uñas.
Las niñas ahora son lindas señoritas se les entrega a sus galantes.
Las cartas estan mojadas por culpa de la gotera en un viejo techo empapan la tinta hasta que chorrean por todo el papel, me recuerdan a mi en esas noches en la que empapaba la cama de orina.
Estoy Aquí pero pronto despertaré de forman repentina.
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