Es de madrugada y voy en un bus. Alzo mis ojos por la ventana hacia el cielo para ver aquella luz, y pido un deseo: ojalá en mis próximos sueños estés tú.
Mundo que quiero, patria que sueño.
Alzo mis ojos por la ventana hacia el cielo para ver esa estrella fugaz o ese regreso de Jesús. Al final, solo es un nuevo sol común y un nuevo día empieza.
Mundo que quiero, patria que sueño.
Aún quedan un montón de estaciones y ojalá la carretera sea nuestra providencia, a nosotros, lo que no podemos elegir, y encontremos esa luz.
Ese mundo, esa patria.
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